Y aunque como todo término que utilizamos en nuestras rutinarias relaciones, el de la fe es susceptible a diferentes interpretaciones, se hace necesario que comprendamos que aunque la fe como la confianza están un poco alejadas de nuestra aparente lógica y razón, no es nada fácil desprendernos de esta fuerza, pese a que en nuestras mentes esta hace que nazcan algunas dudas. De allí que diversas costumbres entienden la vida desde unos grados mayores de fe, en donde no cabe ningún tipo de desconfianza y en donde además, las pruebas son más que escenarios en donde la fe tambalea para convertirse en espacios en donde esta crece e incluso se purifica.

Una perla anónima nos recuerda “que hablamos de medio ambiente, tristemente, porque ya consumimos la mitad del planeta”.

Cuentan que de acuerdo a estudiosos de la Fe Judía o Emunah, esta, en términos prácticos no tiene nada que ver con aquella fe en donde la persona no es capaz de razonar por sí misma. Y es que aunque se trata de una fe que no le pertenece realmente, esa profunda emuná es su verdad, la cual hace que ese ser sienta, que esa su realidad y verdad es parte integrante de su propia esencia y su propio ser. Lo que implica que cualquier prueba de fuego pueda convertirse no en un caso de martirio sino de crecimiento. Y es que por ello se habla de una fe subracional, ya que para ella negar su emuná es negar la esencia misma de su existencia.

Valida apreciación que nos demuestra que la fe es la más grande vitamina que uno puede proveerse y en el caso de la emuná ella requiere simplemente de un ejercicio cotidiano. Por ello en hebreo, la misma palabra artesano se dice como umán, ya que gracias a su diaria práctica ese oficio de fe logra que ella se vuelva algo natural. De la misma manera, la emuná crece y se profundiza a medida que uno se va acostumbrando a ver todos los fenómenos de la vida como manifestaciones de la presencia y la gloria del Creador. Sin embargo para quienes practican este tipo de fe: la emuná se fortalece muchísimo más cuando es puesta a prueba y logra pasar estas pruebas.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 119:105, “lámpara es a mi pies tu palabra y lumbrera a mi camino”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                              COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!