El concepto del tiempo es uno de los más complejos de entender, pese a que vivimos cotidianamente en él, un ejemplo concreto lo tenemos cuando hablamos del instante presente, pero este ya se fue o incluso en el caso de las ondas sonoras que percibimos cuando ya han sido emitidas y entre más distantes estemos de ellas más hacen parte del pasado. Lo importante entonces es atender esa fugacidad y degustar de cada aquí y cada ahora que se nos presenta, comprendiendo que no podemos dejarnos distraer por los recuerdos del pasado o las expectativas del futuro, sino que debemos atender todas las posibilidades y perceptivas que en este presente nos llegan y que a veces obviamos por dichos engaños y distracciones que nos sofocan gracias a nuestra errada visión del tiempo.

Una perla de Seneca nos reitera, “si estás libre de enemigos porque a nadie hiciste injuria, no faltarán otros que lo sean por envidia”.

Cuentan que cuando la abuela quiso explicarle a su nieta el tema de lo pasajero del presente le dijo: – ten en cuenta que lo que percibimos a través de nuestros sentidos, son ondas que emiten algunos cuerpos. Por ejemplo mira ese trueno o rayo, cuando observamos éste en la distancia, su sonido nos llega tiempo después de dicho reflejo, ya que las ondas de luz llegan a nuestros ojos más rápido que las de audio. Otro ejemplo tiene que ver con algunas trasmisiones vía internet que nos sirven para asimilar ésta teoría. Y concluyó la abuela: – muchas cosas que capturamos aparentemente en el tiempo presente, ya sucedieron y solo estamos percibiendo sus reflejos, sus sonidos del pasado, sí, estamos capturando los destellos de algo que pudo haber sucedido hace ya mucho tiempo.

Es claro que dichos conceptos son difíciles de aceptar, un poco más de imaginar y tal vez mucho más complejos de interpretar con nuestro limitado lenguaje. Por lo que aspiramos simplemente con estas reflexiones provocar nuevas certezas al respecto de la necesidad de valorar las interpretaciones de lo que percibimos trayendo a nosotros nuevas lógicas, ojala salidas del molde numérico espacial temporal en que nos hemos inscrito históricamente.

El Texto de Textos nos revela en I de Tesalonicences 5:15, “mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!