El concepto de adversidad implica que las cosas que suceden no están acordes a lo que esperábamos o a lo que queríamos vivir, lo que quiere decir, que el tema es más de expectativas que de vivencias reales. Y es que desafortunadamente hemos construido creencias complejas al respecto de lo que consideramos adverso, sin embargo, hay quienes podrían testimoniar que lo que en algún momento denominaron como algo negativo, se convirtió ,ás adelante en el impulsor para redescubrirse y sacar desde esa situación lo mejor de sus seres. Bajo esa mirada, deberíamos ver las pruebas y lo adverso como oportunidades de vida y por lo tanto, como vivencias necesarias para nuestro crecimiento.

Una perla anónima nos dice que, “la vida es tan corta que no es coherente mantener rencores a largo plazo”.

Cuentan que fue Edmund Hillary, el primer hombre que conquistó el monte Himalaya, aunque el testimonió luego que la conquista real, fue a sí mismo. Incluso en sus charlas siempre expresaba: “y eso es lo que tienes que pensar tú, que tienes que ganarte a ti mismo, que se trata de ti, es tu vida”. Tal vez por ello Hillary se ganó el Himalaya y a su gente y también a Nueva Zelanda, su país. Por ello gracias a su fama regresó los siguientes años y pudo ayudarles a estos a construir infraestructuras, aeropuertos en las montañas, colegios y hospitales. Su hazaña además le permitió ayudar a más gente. Pero todo gracias a haber conquistado primero el Everest y haberse conquistado a sí mismo luego de superar una noche muy oscura.

Y es que algunos de nosotros podemos encontrarnos vivenciando lo que consideramos nuestra noche más oscura o tal vez, estamos a punto de conquistar algo grande. Por lo que en cualquier caso la recomendación es la de: no rendirnos, la de seguir luchando, la de no desfallecer ya que quizá estamos a punto de alcanzar un nuevo objetivo sin darnos cuenta. Es más, no debemos obviar que la noche es más oscura antes del amanecer.

El Texto de Textos nos revela en Job 19:25, “yo sé que mi Redentor vive, y al fin se levantará sobre el polvo”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!