Es importante entender que la contaminación de la que tanto se habla hoy en dia, no es solo exterior, por el contrario, la mayoría de esta se produce más en nuestros seres y especialmente en nuestros corazones y con ella vamos afectando todo lo exterior. Asi es como esa suma de agresiones y visiones adversas se magnifican y prolongan generando todo un maremagno de conflictos que son en el fondo los que predominan en nuestras coexistencias y se reflejan en nuestros entornos. Vale la pena entonces que para sanar nuestras vidas nos propongamos ir limpiando nuestras mentes, palabras y perspectivas, al respecto de todo aquello que nos contamina y que por no atender, va carcomiendo nuestro ser interior.

Una perla anónima nos dice, “el ideal está en ti; el obstáculo para su cumplimiento también”.

Cuentan que cuando le preguntaron a una mujer el cómo habia logrado tener tanta serenidad en su corazón, esta expresó: – entendí muy bien que lo que sale de nuestro ser es lo que demuestra lo puro o impuro de nuestros pensamientos, ya que de adentro, es decir, del corazón de los seres humanos, es de donde salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los asesinatos, los adulterios, la codicia, las maldades, el engaño, los vicios, la envida, los chismes, el orgullo y la falta de juicio. Y son todas estas cosas malas que salen de dentro las que hacen impuro al ser humano.

Nos ocupamos demasiado de lo exterior y muy poco de lo interior, lo cual aunque se retroalimenta de nosotros también nos demuestra a diario cómo estamos en nuestra vida interior. Por lo que si ese exterior no nos esta nutriendo o nos estamos dejando contaminar de ese mundo de afuera depende igualmente de nosotros siendo necesario comprender que antes que culpar a lo exterior por su contenido, debemos coordinar nuestro ser interior para irradiar en él lo mejor de nosotros.

El Texto de Textos nos revela en el Marcos 7:6, “este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!