Quienes estudian las diferentes religiones y creencias que existen en nuestro mundo aseguran que la mayoria tienen en común los conceptos de amor y ayuda al próximo a través de un servicio desinteresado. Lo que demuestra que la creencia y la fe deben ir de la mano, y es que más allá de la fe que prediquemos, lo importante es aplicar esos preceptos en nuestro día a día. No es coherente que hablemos por ejemplo de un Creador amoroso y nosotros no amemos más que aun grupo pequeño de personas y que además, en ocasiones, hasta no les demostremos a ese micro entorno ese amor con nuestras palabras y acciones cotidianas.

Una perla anónima nos recuerda que, “para alcanzar la virtud de la longevidad se requiere de toda una vida de disfrute, goce y trabajo disciplinado”.

Cuentan que un hombre cayò en un pozo seco, con paredes altas y lisas por lo que no era posible salir. Asi que gritó pidiendo ayuda y casualmente pasaba por allí un exotérico y le escuchó, se acercò y quiso reconfortarle diciéndole: – siempre has sido un hombre de bien, hermano; no temas a la muerte, sin duda escaparás al ciclo de las reencarnaciones y siguió su camino. Poco después paso un religioso y escuchando esos gritos de desesperación, se acercó a la boca del pozo y viendo al hombre en el fondo le dijo compasivamente: – mi pobre amigo, me da lástima; pero qué puedo hacer por ti, sin duda estás ahí por voluntad del Señor e igualmente siguió su camino. Por último pasó un no Creyente y escuchó tambièn los ya débiles lamentos del caído, por lo que busco una soga descendiendo al pozo sin dudar y perderse en vanas palabras, subio al hombre a sus hombros y luego lo levantó con sus brazos hasta que ambos salieron del pozo.

Por ello se dice que todo creyente no se debe limitar a dar buenos consejos sino que debe apiadarse de quienes son nuestros próximos, dandoles algo más que consuelo. Y aunque en ocasiones nos cuesta aportarle a los demás de lo mejor de nosotros, esperando que sean otras personas las que lo hagan, es básico que comprendamos que la fe tambíen requiere de obras.

El Texto de Textos nos revela en Nehemias 1:7, “en extremo nos hemos corrompido contra ti, y no hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu siervo”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!