Este tipo de preguntas con cierta tendencia esperitual o religiosa suenan en algunos momentos un poco a fanatismo, pero quienes entienden más de estos temas saben que uno de los principales problemas del ser humano es que nos hemos alejado de los mandatos del Creador, de su amor, de sus preceptos y guia, lo que quiere decir, que en medio de nuestras ignorancias y conflictos que se reproducen en nuestras relaciones, nos estamos dejando guiar por aquello que nos aleja más y más de los demás y de nosotros mismos. Los seres humanos debemos comprender que hacemos parte integral de una Creación lo que quiere decir que estamos llamados a acercarnos, a vincularnos, siendo la fraternidad y el servicio los preceptos rectores para que podamos coexistir en armonía.

Una perla de Sofocles nos dice: “una palabra es suficiente para hacer o deshacer la fortuna de un hombre”.

Cuentan que cuando le preguntaron al predicador al respecto de lo que significaba la palabra pecado este dijo que ello era errar en el blanco, estar separado, pero que para entender esto se requieria de toda una trasfusión mental para renovar lo que se considera nuestro centro de almacenaje de los sentimientos adversos o contradictorios, esos que se reproducen como consecuencia de estar alejados del Creador, sus mandatos y su guia.

Y aunque el concepto de pecado tiene diversos significados no podemos negar que el separarnos o alejarnos del Creador nos ha llevado a que no solo cometamos una serie de errores que atentan contra la vida misma, sino que tambien que nuestras relaciones esten llenas de sentimientos adversos, negativos y contradictorios.

El Texto de Textos nos revela en Lucas 11:9, “pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!