Nuestras mentes se enfocan a diario en una serie de pensamientos, objetivos, ilusiones y hasta desaciertos que en ocasiones solo logran distraernos de aquello en que más deberiamos enfatizar nuestros pensamientos en pro de un crecimiento personal. Quiza por ello para el caso de nuestros procesos formativos regularmente se nos invita más a traves de ellos a escuchar a nuestros profesores por un determinado tiempo diario, obviando que incluso los terapeutas han dicho que nuestra capacidad de atención es de tiempos muy limitados y que nuestras aulas más bien parecen jaulas en donde se informa pero en donde probablemente no se nos forme tan coherentemente. Deberiamos por lo tanto enfocarnos más en la vida y todo lo que ella nos ofrece y hacerle entender a nuestras nuevas generaciones que esta existencia es para disfrutarla en compañía de nuestros próximos.

Una perla de Federico Nietzsche nos recuerda que, “la madurez del hombre es haber vuelto a encontrar la seriedad con que jugaba cuando era niño”.

Cuentan que la madre preocupada porque su niño en la escuela solicitaba muchas veces ir al baño pese a confirmar que no tenia ningún problema físico, sino que era algo más mental, se propuso enseñarle una milenaria técnica de distracción y para ello, en vez de pedirle que aguantara las ganas de ir al baño, como lo había hecho hasta el momento, le motivo a pensar en otro tipo de cosas, en cambiar dicho imaginario por una propuesta más motivante, como en jugar futbol por ejemplo y así lograr entretener la mente y el cerebro para dejar a un lado ese estrés que le producía no comprender lo que la profesora le explicaba.

Y es que no todos los seres humanos aprenden de igual forma y ni todas las personas tienen la misma disposición para sentarse por varias horas a escuchar a una persona que intenta explicarles algo que en ocasiones no le interesa tanto. De allí la importancia de mirar otras opciones a la hora de educar a nuestras nuevas generaciones intentando dejar a un lado ese conductismo y todas las metodologías educativas que tanto hemos priorizado historicamente.

El Texto de Textos nos revela en Colosenses 3:14, “y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!