En algunas ocasiones quisieramos que todo se nos diera facilmente, incluso sin con ellos reconocernos como perezosos. Seguramente por ello los principes y reyes nos generan cierto tipo de envidia, ya que suponemos que incluso, si quisieran, no tendrian que masticar sus alimentos. Y aunque dicha postura parece la mejor, lo cierto es que los seres vivos estamos Creados para suplir nuestras necesidades básicas y esforzarnos día a día para el logro de dichos satisfactores, siendo ello en parte lo que le da una razón de ser a nuestras coexistencias. Por lo tanto no desfallezcamos y por el contrario esforcemonos cada vez más ya que esa fuerza invisible que sale de nuestro ser interior le da verdaderas motivaciones a nuestras vidas.

Una perla de Coelho asegura que “solo una cosa hace los sueños irrealizables y es el miedo a fracasar”.

Cuentan que cuando un grupo de cientificos decidieron colocar en una nave especial a un grupo de abejas en el propósito que estas viajaran al espacio y de esta manera observar su comportamiento en un entorno en el que no tenian la influencia de la gravedad, estas fallecieron lo cual explicaron más adelante estos científicos, debido a que al no necesitar las abejas el mover sus alas para volar perdieron su sentido y fallecieron: no sobrevivieron.

Estudio que nos invita a comprender que nada ni nadie en este universo ha sido Creado para pasar su vida sin resistencia, sin ser útil, sin tener que esforzarce a diario para obtener lo que requiere como necesidad basica para subsistir. Por lo tanto no denigremos de nuestras labores sino que comprendamos que ellas son necesarias motivadoras para que luchemos incluso con cualquier aspecto al que considerabamos de gravedad.

El Texto de Textos nos revela en I de Samuel 16:7, “porque el Señor no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!