Hay temas complejos de entender, máxime cuando desde aquellos instantes que nos posamos en los vientres de nuestras progenitoras, empezamos a recibir un proceso formativo a través de nuestro lenguaje el cual nos lleva a pensar de una forma y no de otra, por lo que muchas veces solamente reproducimos esos pensamientos que nos programaron haciendo que incluso actuemos inconscientemente de esa forma. Se trata entonces de reflexionar en la importancia de empezar a retroalimentarnos de pensamientos diferentes a esos en los que crecimos y que por saber errados nos obligan a trasformar algunos hábitos que probablemente nos llevan a actuar de una forma cuando esperamos hacerlo de otra.

Una perla de Ingma Bergman nos recuerda que, “a veces también el silencio es una opinión”.

Cuentan que se cree que la mente siempre funciona de una manera excéntrica, al punto que se pudiera pensar que la mente tiene respuestas no muy coherentes en algunos momentos, por lo que se cree que la persona verdaderamente inteligente no tiene mente. Incluso se dice que la inteligencia surge es de la no-mente, mientras que la idiotez surge de la mente. Quienes apoyan esta teoría, afirman que la no-mente es saber: inteligencia. Y es que es la mente necesita los conocimientos, los métodos, el dinero, la experiencia, esto y lo de más allá. Siempre necesita apoyos, soportes, no puede existir por sí misma ya que se desploma. Así que cuando se consigue cierto grado de conciencia, la mente hará el esfuerzo supremo diciéndonos que nada hemos logrado o que ya todo se ha alcanzado.

Son teorías, incluso un poco complejas de entender, debido a que nos invitan a no usar siempre esa mente racional que por sus programaciones milenarias nos lleva a actuar de una forma automática incluso sin pensar en las consecuencias. La no mente que aquí se promociona más que un instinto podría ser la posibilidad de construir un nuevo modelo de pensamiento y de creencias muy diferente al que históricamente nos han reprogramado nuestros ancestros.

El Texto de Textos nos revela en Esdras 3:11, “porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!