El primer y mejor cambio que debemos asumir para que nuestras existencias se trasformen tiene que ver con realizar cambios en algunos pensamientos y creencias que históricamente han limitado nuestras búsquedas. Y aunque aspiramos que se nos diga cómo, hay posturas demasiado simples que tienen que vr con dejar de pensar en negativo e intentar encontrarle a toda circunstancia elementos positivos y de crecimiento. Hay quienes consideran que ello es una utopía pero cientos de seres han demostrado que el solo hecho de valorar todo aquello que nos sucede e intentar degustar cada instante de nuestras vidas observándolo como un maravilloso regalo de la creación ya es un enorme inicio en estas búsquedas.

Una perla de Osho nos invita a “ser buenos a causa de nuestras energías; más nunca a causa de nuestras debilidades”.

Cuentan que hay quienes logran activar su glandula pineal y gracias a algunas tácnicas trabajan para un fortalecimiento de su sistema inmunológico, para lo cual la regulación de los ciclos de sueño-vigilia es vital. Logrando con ello que este sea realmente reparador, reversando asi el alto al deterioro celular y por ende aumentando la prevención del envejecimiento prematuro que a la vez hace que se alcance una especie de expansión de consciencia y de nuestras percepciones debido a que según quienes asi actuan, en este punto se da el incremento de nuestra creatividad.

Y aunque son diversas las técnicas para mejora nuestra concentración y con ellas la toma de decisiones, así como para limpiar incluso nuestra memoria generando estados de felicidad, paz y armonía más que crecientes, es necesario comprender que la mejor forma de recuperar ese poder creador se da al modificar algunas de nuestras creencias y hacernos más concientes de tantas inconciencias que cogobiernan nuestras vidas.

El Texto de Textos nos revela en Mateo 6:3, “mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!