En el mundo del espectáculo parece normal el comparar a algunos artistas con estrellas y bajo esa mirada se promueve una especie de brillo que no solo se generan desde los reflectores y la estética que tienen las artes, sino desde la misma personalidad de quienes asumiendo el rol de lumbreras, quieren estar por encima de los demás. Así que más allá de cualquier crítica a dicha postura, es nuestro deber intentar brillar con la luz propia de nuestros conocimientos para guiar la vida de todos los seres humanos con los cuales coexistimos entendiendo que ellos también con su luz interior pueden iluminar las diversas comunidades de las que hacemos parte.

Una perla de Maya Angelou nos recuerda que “nos deleitamos con la belleza de la mariposa, pero raramente admitimos los cambios por los que ha pasado para conseguir esa belleza”.

Cuentan que cuando el abuelo quiso reflexionar con sus nietos al respecto del arcoíris que se notaba en aquel atardecer, les dijo a estos: que ello se debe debido a las tonalidades que componen el color blanco el cual es acromático y que da claridad máxima y oscuridad nula. Sin embargo como ellos no le entendían, el abuelo prefirió explicarles: el arcoíris es un mensaje de reconciliación que nos da el Señor ya que incluso la luz del atardecer anaranjada y violeta llega demasiado cansada de luchar contra el espacio y el tiempo.

Los conceptos: brillar, destellar y hasta quemar, nos invitan a salir de la oscuridad en la que nos encontramos y que entendida como ignorancia milenaria, nos motiva para que busquemos tener más y nuevos conocimientos que le den a nuestras existencias otras luces; un nuevo sentido, sí insumos que le den brillo a nuestras coexistencias.

El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 2:11, “amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!