Realmente no vale la pena preocuparnos por algo sino más bien ocuparnos de las diferentes salidas que puede o debe tener aquello que nos estaba preocupando. El secreto siempre estará en enfocar nuestras reflexiones en todo lo que nos ofrezca soluciones a nuestros conflictos o vicisitudes y no, en quedarnos en los problemas que simplemente nos afligirán. Y aunque se puede pensar que para poder llegar a la solución de esos conflictos, hay que enfatizar más en el dilema que lo causo, ello no es del todo cierto, y la misma matemática nos invita a encontrar, las formulas que nos permitan llegar al resultado que nos proyecta la salida de ese problema, lo que quiere decir que debemos enfocarnos en la solución y ocuparnos más en esas acciones trasformadoras y no quedarnos quietos dejándonos contagiar por la desesperación de esos dilemas.

Una perla de Kurt Tucholsky nos dice: “yo no hablo de venganzas, ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón”.

Cuentan que en una cotidianidad el docente le pidió a sus educandos universitarios que tenian pavor a graduarse, ante las pocas oportunidades laborales del mercado, que trasformaran sus temores en actos de fe y dejaran de preocuparse con cosas que aún no han ocurrido mientras por el contrario, sentia él se debia formar para las cosas que aspiraban les sucedieran, evitando eso sí, que esa busqueda de un mejor mañana, les quitara el tiempo presente y asi actuar en ese aquí y ahora, que representa el hoy.

Es válido comprender que la falta de preocupación no significa falta de interés, sino más bien desocupación, por lo tanto y aunque es cierto que el futuro nos genera todo tipo de especulaciones, lo ideal es ocuparnos del hoy, del presente y en cada nueva circunstancia prepararnos tambien para las distintas circunstancias y por ende, suceda lo que suceda estaremos prestos no solo a enfrentarlo sino a la vez a superarlo.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 90:12, “enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!