El concepto de alimentarnos debe ir mucho más alla del acto de comer o incluso de retroalimentarnos de algo para trascender al campo de nutrirnos correctamente. Lo cual nos obliga a conocer nuestras necesidades proteínicas y nutricionales teniendo en cuenta nuestra actividad diaria mental, física y espiritual. Lo importante de esta reflexión es el motivarnos a darnos cuenta que constantemente nos estamos retroalimentando de la misma Creación que nos entrega lo mejor de ella para nuestro consumo, asi nosotros como especie, nos ocupemos de consumir cualquier cosa especialmente a consumirnos a nosotros mismos a través de conflictos. Y es que es tan amplia la lista de alimentos y nutrientes que deberíamos tener en cuenta para nuestra dieta alimenticia cotidiana, que seguramente desde esa nueva mirada le encontraríamos otros significados al tiempo que le dedicamos a ingenir productos.

Una perla anónima nos recuerda que “la salud no es sólo la ausencia de enfermedad, sino también la armonía con uno mismo y el entorno”.

Cuentan que las cebollas contienen dialil sulfito, un fitoquímico que nos protege contra el cáncer de estómago. De allí que las cebollas amarillas y rojas posean también quercetina que inhibe la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad, lo cual por su falta, es un paso inicial de la enfermedad cardiaca, además la quercetina también puede reducir la proliferación o el crecimiento de las células cancerosas.

Cómo seria nuestra salud si consumiéramos por ejemplo espárragos, que no solo contienen ácido fólico y carotenoides sino también saponinas que luchan contra el cáncer o que nos nutriéramos de tomates orgánicos que son ricos en en licopenos, betacaroteno y vitamina C. Y es quizá no lo hacemos como deberíamos, sobre todo porque desconocemos el funcionamiento de nuestro cuerpo y de algunos componentes del mismo, que como el fitoquímico licopeno duplica la fuerza de actividad antioxidantes del betacaroteno y estabiliza los radicales libres creados por el metabolismo corporal.

El Texto de Textos nos revela en Proverbios 16:24, “panal de miel son los dichos suaves; Suavidad al alma y medicina para los huesos”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES… ¡nos trasformaremos!