Uno de los aspectos más importantes de nuestra naturaleza es que compartimos no solo espacios de vida, sino nuestras propias busquedas con otras especies. Sin embargo y extrañamente, hemos enfatizado un poco más en el competir hasta con esos otros seres vivos, logrando con ello el desplazamiento y hasta la muerte de algunas de esas especies que teniendo el mismo derecho que nosotros han sido en algunos casos sometidas estas y en otros, hasta aniquiladas. La Creación por el contrario nos invita a complementarnos, sí a aportar lo mejor de cada uno de nosotros en pro del bienestar general y, aunque parece que no le prestamos oidos a este tipo de motivaciones, cada vez es más claro que el mismo mundo nos esta llamando la atención para que corrijamos ese camino depredador.

Una perla aninima nos dice, “como pretendes que otro guarde tu secreto si tú mismo, al confiárselo, no los has sabido guardar”.

Cuentan que cuando le preguntaron a la madre de familia el por qué habia sacado a su hijo de aquella institucion que presumia de lograr las mejores pruebas de estado con sus educandos, esta dijo: – en aquel colegio las directivas hablan de paz, pero en sus pasillos y sobre todo en sus salones se educa para la competencia, la paz es tan solo un enunciado y por el contrario alli solo se forma para agredir al otro tratando de ser mejor que él, siendo dicho precepto en mi concepto el punto de partida para dar inicio a los conflictos y luego a las guerras que nos han consumido como especie.

Esta demostrado que hay que educar para compartir, para cooperar para servir, para fraternizar, ya que a apartir de dichos procesos formativos y gracias a esas nuevas busquedas sí podremos hablar que estamos trabajando por el bienestar general, con la certeza que las nuevas generaciones ya no se ocuparán tanto del egoismo que genera depredación sino del servicio que promueve la armonia y nuestras sanas interelaciones.

El Texto de Textos nos revela en I de Coriintios 10:14, “por tanto, amados míos, huid de la idolatría”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                COTIDIANIDADES…                                                                             ¡nos trasformaremos!