Se dice por quienes practican algunas terapias naturales que si nos ocupáramos de atender los sutíles llamados de atención de nuestro ser, no necesitamos saber lo que nos aqueja o tener el diagnóstico de un experto, sino que nosotros mismos podríamos descubrir según las indicaciones que nos da nuestro ser, en dónde esta el desbalance y los desequilibrios que nos aquejan. Se trata por lo tanto de atender con mayor atención y conciencia incluso los trastornos de sueño o emocionales que se nos presentan y que reconocemos como: estres, migrañas, bajones de energía, ansiedad, depresiones, crisis de pánico, parálisis o cualquier otro dolor por pequeño que parezca ya sea muscular o articular, entendiendo que todo malestar o enfermedad pueden ser sanados, si así no lo proponemos con solo hacernos más concientes del funcionamiento correcto de nuestro ser y lo que estamos haciendo incoherentemente.

Una perla anónima nos dicta que, “la tenacidad vence sobre la razón”.

Cuentan que la sanación reconectiva, es mucho más que una técnica e incluso que una terapia, ya que quienes trabajan en ella la presentan como el principio de un proceso personal de reconexión con nuestro ser que aborda a cada persona que conscientemente le asume desde ese enfoque holístico. Para quienes predican este tipo de sanación la frecuencia reconectiva entra y logra que la nueva Información, se haga luz y energía para limpiar antiguos registros que perjudicaban nuestra salud. Por ello se dice que dicho proceso activo y sanador ya esta dentro de cada ser humano y por lo tanto, es muy frecuente que el uso de esta sanación permita de nuevo la armonía en cuerpo, mente, y espíritu rápidamente.

No es que estemos proponiendo este tipo de propuestas terapéuticas que en su forma permiten acceder a ellas a quienes realmente crean y aspiren con sus protocolos despertar progresivamente hasta su propio ADN para toda una reconexión con nosotros mismos y el mismo universo, haciendo que nuestras vidas sean más satisfactorias, fluidas y productivas.

El Texto de Textos nos revela en Esdras 10:4, “levántate, porque esta es tu obligación, y nosotros estaremos contigo; esfuérzate, y pon mano a la obra”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                               COTIDIANIDADES…                                                                             ¡nos trasformaremos!