Se dice que el concepto de dieta, proviene del vocablo griego díaita que etimológicamente nos invita a un régimen de vida, por lo cual hay quienes lo visionan como la necesidad de consumir un grupo de alimentos específicos, en unas cantidades y momentos concretos asi como desde una forma coherente. Y aunque el concepto es mucho más amplio que la acepción popular que se le da a ese vocablo, ya es más que común que no solo se entienda la dieta, como una manera determinada de comer, sino que a la vez se le de un enfoque intrínseco de intentar perder peso. Sin embargo queramos o no asimilarlo así, todos los seres humanos hacemos una dieta todos los días de nuestra vida, sea como sea esta, saludable o no.

Una perla anónima nos dice: “nunca te vengues, solo siéntate y espera, ya que aquellos que te hieren conscientemente suelen destruirse inconscientemente entre ellos mismos”.

Cuentan que hay diferentes tipos de vegetarianismo, en donde no todos esos estilos incluyen la abstención de la ingesta de carne y derivados animales. Y es que hay quienes aceptan por ejemplo los huevos en su dieta, otros los lácteos y derivados, sin ser veganos, mientras que hay quienes no sólo no ingieren ningún tipo de alimento de origen animal, sino que extienden el axioma hacia cualquier producto de consumo, como vestimenta  o cosméticos y que se consideran animalistas, lo que implica estar en contra de cualquier forma de maltrato animal.

y es que aunque las dietas vegetarianas presentan múltiples beneficios para la salud debido a que disminuyen las probabilidades de contraer enfermedades cardíacas, diabetes o hasta cáncer. También debemos cuidarnos de desarrollar una particular observancia sobre determinados nutrientes, máxime cuando la carne de la cual algunos prefieren prescindir es un alimento muy nutritivo, lo que podría generar ante esa insuficiencia proteínica problemas de salud haciendo que esta deba reemplazarse por ejemplo con altas cantidades de soja, maní, cereales y legumbres, así como de minerales como el hierro, zinc, yodo y calcio.

El Texto de Textos nos revela en Deuteronomio 14:9, “de todos los animales que viven en el agua podrás comer los que tienen aletas y escamas, pero no podrás comer los que no tienen aletas ni escamas, sino que los tendrás por animales impuros”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                               COTIDIANIDADES…                                                                                ¡nos trasformaremos!