En algunas ocasiones pensamos algo que nos parece correcto, expresamos dicho pensamiento incluso de una forma diferente y porque no hasta opuesta y curiosamente desde esa visión ilógica, hacemos otra cosa totalmente diferente a lo pensado y es tal la incoherencia que poco o nada tiene que ver ese resultado, con lo que regularmente decimos y pensamos. Tal vez por ello debemos trabajar conscientemente por expresar las cosas que pensamos de tal forma que no solo sea consecuente con dicha visión positiva y prospectiva sino a nuestro modelo de vida. Se trata además de intentar actuar conforme a eso que pensamos y que decimos, logrando con dicha coherencia ser ejemplo para las personas con las cuales interactuamos o de lo contrario estaremos no solo generando confusiones y contradicciones en los demás sino en nuestro propio ser interior.

Una perla de Socrates nos dice, “es peor cometer una injusticia que padecerla porque quien la comete se convierte en injusto y quien la padece no”.

Cuentan que en nuestros días en donde el deporte del balón pie toma más y más fuerza no solo como proyecto de vida para quienes lo practican, sino como pasión para quienes fungen de aficionados, es importante tener en cuenta que dicha actividad nos invita a jugar en equipo, a defender y en otros momentos tambien a atacar pero siempre unidos, por lo que de dicho deporte podriamos comprender mejor que estamos regularmente llamados a corregir no solo nuestros errores sino de los que juegan a nuestro lado, asi nos parezca que nosotros estamos jugando en otra posición.

Y es que para quien quiere entender, en todo se encuentra una enorme enseñanza de vida y por lo tanto, debemos intentar ponerla en práctica o de lo contrario de nada nos sirve incluso saber de memoria algo si a la hora de colocarla en acción hacemos lo contrario.

El Texto de Textos nos revela en Daniel 3:17, “he aquí nuestro Señor a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                             COTIDIANIDADES…                                                                                ¡nos trasformaremos!