En la vida contamos con una serie de actitudes que incluso han sido programadas por nuestros ancestros por lo cual más allá de calificarlas debemos cualificarnos a traves de ellas. Asi las cosas aquellas actitudes negativas, incorrectas, incoherentes, dañinas, inconseucnetes o malas que tenemos, deben ser no solo revisadas, evaluadas sino a la vez trasformadas para que podamos lentamente entregarle a la vida lo mejor de nosotros, con la certeza que en cada uno de nuestras interacciones se nos devolverá una parte de aquello que estamos dando. Desde esa mirada lo más coherente es que no sigamos reproduciendo malas actitudes, las cuales lo único que demuestran es que algo esta funcionando mal en nuestro ser interior y por ende que es necesario cambiarlo, ya que ello nos esta haciendo daño a nosotros y a los demás.

Una perla Sand nos reitera que “lo verdadero es demasiado sencillo, por lo cual siempre se llega a ello a través de lo más complicado”.

Cuentan que en una cotidianidad el buen, humilde y servicial hombre que trabajaba en un frigorífico se quedó encerrado en la enorme y congelada nevera para carnes, debido a que era el último en salir de dicha fabrica y esa vez no tuvo la precaución de colocar algo que trancara la puerta de cierre automático. Sin embargo tuvo la suerte que uno de los vigilantes de dicho lugar a quien este todos los dias saludaba muy formalmente y con quien intercambiaban algunos conceptos, noto que él no habia salido pues no habian dialogado y al buscarle por todo lado, finalmente abrió ese enorme congelador de carnes encontrando afortunadamente aún saludable al amigo quien ya estaba desfalleciendo por la hipotermia.

Nuestras buenas actitudes nos identifican y a la vez diferencian de los demás, por lo que no es correcto decir que nos comportamos de una forma como producto de lo que esos otros nos estan dando, ya que si queremos que realmente las cosas funcionen, como deben ser, estamos obligados a dar de aquello que esperamos recibir osea lo mejor de nosotros.

El Texto de Textos nos revela en Mateo 7:12, “así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                 COTIDIANIDADES…                                                                                 ¡nos trasformaremos!