No es normal que agradezcamos por aquellas cosas que en algunas ocasiones descalificamos por ser mal valoradas como adversas o hasta molestas, pero si somos capaces de comprender que todo puede tener una razón de ser y que definitivamente la vida no pretende castigarnos sino que con sus pruebas nos invita a que crezcamos, seguramente asumiremos cada uno de esos retos, como lo que son: una posibilidad de crecimiento y bajo esa mirada, nos propondremos con esos insumos que nos otorga cada circunstancia mirar en qué aspectos debemos mejorar y hasta el para qué de esos procesos. Vale la pena entonces ser siempre más agradecidos por todo lo que la vida nos otorga y desde dicha visión atender, que en todo encontraremos una oportunidad de crecimiento si así nos lo proponemos.

Una perla anonima nos dice, “disculpen si les llamo caballeros, pero es que no los conozco muy bien”.

Cuentan que cuando el amigo observó como su casi hermano del alma no encontraba la visión de gratitud en aquella dificultad reiterada de la que en tantas ocasiones le habia hablado, le recordó a este que es fácil ser agradecido cuando las cosas van bien y que aunque puede ser más difícil durante las pruebas de la vida como: la muerte, la enfermedad, el rechazo o el fracaso, lo cierto es que nadie está exento de esas pruebas de la vida, más eso sí, le expresó con contundencia aquel buen amigo: – algo bueno siempre se puede encontrar incluso en el peor de los tiempos.

Y es que aunque parece un poco complejo el apreciar en esos momentos difíciles las enseñanzas que nos quiere dar la vida, por lo cual pareciera normal que prefiramos deprimirnos, lo que deberiamos asumir en realidad es el saber que algo no está concordando con nuestras expectativas y no podemos por ello obviar que esa busqueda incluso de agredecimiento aquí promovida puede convertirse quiza en la clave para superar todas esas visiones adversas que nos sofocan.

El Texto de Textos nos revela en Mateo 5:4, “bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                 COTIDIANIDADES…                                                                                ¡nos trasformaremos!