El concepto de bondad nos invita no solo a ser buenos sino a la vez a dar más, pues no ganamos nada con suponer que no le hacemos daño a nadie, si no hacemos nada para tratar de ayudar a esos otros e incluso impedir que quienes desean actuar mal lo hagan porque nosotros no les ayudamos a cambiar y menos se los impedimos. La mayoría de los seres humanos nos enseñamos a pedir y parece que entre más cosas se nos dan, más insatisfechos vivimos, lo que no debería ser así, ya que si nos permitimos mirar a nuestro alrededor podemos observar miles de personas que sin tener lo mucho que a nosotros se nos ha entregado, a manera de mayordomía, agradecen más e incluso comparten lo poco con sus próximos.

Una perla anónima nos reitera que “la calma se consigue luego de apreciar muchas tormentas”.

Cuentan que cuando algunos empleados malhumorados llegaron al trabajo, la jéfe los recibió con esta petición: – hoy antes de decir una palabra no amable piensen en alguien que no puede hablar, antes de que se quejen sobre cualquier cosa, piensen en alguien que no puede expresarce, antes que denigren de la merienda que se les dará mas tarde, piensen en alguien que no tiene nada que comer. Incluso antes de quejarse de sus parejas o familias, piensen en alguien que está clamando por un amigo, compañero o por tener con quién evitar su soledad.

Y es que antes de quejarnos de la vida deberíamos pensar en alguien que se fué demasiado pronto y que incluso quería seguir viviendo o incluso en las muchas bendiciones inmerecidas que tenemos y que no valoramos simplemente porque sentimos que están allí y que no las perderemos, cuando deberíamos dejar de quejarnos y más bien dedicarnos a ayudar a aquellos que sin tener nada ya que viven en las calles nos regalan sus sonrisas diarias en esos andenes.

El Texto de Textos nos revela en Marcos 7:6, “este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!