Es muy común decir que tenemos la capacidad de oír a los demás, pero a la vez que nos cuesta el escuchamos, esto debido a que no se trata solo de quedarnos quietos y sin hablar cuando nuestro interlocutor no esta exponiendo algo, sino que además se requiere el prestarle toda nuestra atención a quien nos esta exponiendo lo que piensa o supone. No podemos negar que en ocasiones nuestro cuerpo esta presente en algún lugar, pero nuestras mentes andan en otro y por lo tanto, hacemos la pantomima de estar escuchando a alguien, cuando simplemente la estamos oyendo: y eso. La escucha es por lo tanto una actividad que nos obliga a integrar nuestro cuerpo, mente y espíritu con ese otro ser que nos esta a la vez entregando lo mejor de él; su capacidad de crear y de recrear que tiene en su lenguaje.

Una perla anónima nos invita a: “tomarnos el trabajo de escuchar nuestras experiencias para comprender a los otros”.

Cuentan que cuando le preguntaron al conciliador cuál era su secreto para trasformar tantas circunstancias conflictivas y convertirlas en relaciones armónicas, este comentó: – se bien que escuchar es uno de los factores más poderosos e influyentes en las relaciones humanas. Y es que estoy convencido que uno siempre busca a las personas que le escuchan. Además que las ideas crecen y toman más cuerpo cuando escuchamos, que cuando hablamos.

Los seres humanos contamos con dos orejas que permanecen abiertas todo el tiempo y con una sola boca que regularmente se mantiene cerrada, como una forma quizá de recordarnos por parte de la Creación que estamos más llamados a escuchar que a hablar y que además debemos estar siempre atentos a escucharnos como a la vez prestos a mantenernos en silencio especialmente cuando estamos molestos.

El Texto de Textos nos revela en Juan 14:15, “si me amáis, guardad mis mandamientos”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                            COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!