La ciencia ha predicado históricamente la importancia de la teoría, incluso aunque en ese mismo campo, esta se lleva a la práctica, en algunos espacios especialmente los académicos parece que ha hecho más énfasis el hecho de repetir conceptos de memoria porque sí, como una forma de demostrar que hay inteligencias superiores a las de otros seres. Con todo y ello la vida nos demuestra a diario la importancia de aprender algunos conceptos de la teoría pero a la vez de lograr que estos se lleven a nuestras cotidianidades y les apliquemos en nuestras interacciones, de lo contrario algunos de esos conceptos solo se recordarán por unos momentos pero más adelante se perderán.

Una perla anónima nos recuerda que “cuando el pequeño no sabe que es pequeño, podrá hacer cosas grandes”.

Cuentan que en una cotidianidad, el nuevo docente observó cómo los demás colegas de la universidad a la que había llegado, enfatizaban en teorizar y hacer repetir de memoria conceptos a sus alumnos, lo cual él consideraba un despropósito, así que este visitó al rector para decirle: – desde antes que me contratara le exprese que consideraba que los que se enamoran de la práctica sin la teoría, son como los pilotos sin timón, ni brújula, que nunca podrán saber a dónde van.

El modelo educativo en el que hemos sido formados, desafortunadamente privilegia los contenidos y la búsqueda que repitamos estos de memoria como una forma de demostrar saber. A la par, el modelo económico consumista y acumulativo también visiona que quienes más poseen tienen más poder y por ende se imponen sobre los demás, lo que demuestra la necesidad de trasformar dichos modelos, si es que queremos coexistir en un mundo más armónico.

El Texto de Textos nos revela en Efesios 2:13, “pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con el Creador a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!