La felicidad es consideraba por algunas personas como el resultado de alguna acción que hacemos para que luego produzca ese tipo de sensación, sin embargo otras personas la entienden como un estado de armonía que no depende de proyecciones exteriores sino de satisfactores interiores, que no están estrechamente ligados a la obtención de necesidades básicas como sí a encontrarle un verdadero sentido a nuestras existencias. Pero más allá de estar de acuerdo con las diferentes posturas se trata de buscar nuestra felicidad o disfrute de la vida en cada instante que se nos otorga y la oportunidad de percibirnos vivos o de lo contrario al seguir esperando que solo algunos momentos del día a día sean calificados como felices y quizá por ello le vamos perdiendo la satisfacción al mismo hecho de existir.

Una perla de Safo expresa: “si la muerte fuera un bien, los dioses no serían inmortales”.

Cuentan que cuando el docente cuestionó a sus educandos sobre cuáles eran sus planes para los próximos años, se sorprendió mucho al escucharles hablar de exitosos trabajos acompañados de costosas propiedades, autos e incluso fama, por lo que al final del dialogo les expresó: – siento que el éxito consiste en alcanzar lo que se desea, mientras que la felicidad en desear lo que se alcanza.

Estamos tan programados para intentar vivir nuestras existencias bajo los modelos comerciales y mercantiles que se proponen como exitosos, que olvidamos que algunos de ellos son simplemente distractores temporales que no llenan el vacío que se genera cuando buscando la felicidad en lo exterior, descuidamos toda la armonía que debemos construir a diario para nuestra satisfacción interior.

El Texto de Textos nos revela en Habacuc 2:9, “!ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal!”

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                            COTIDIANIDADES…                                                                                                ¡nos trasformaremos!