Desde niños se nos enseña que el ciclo natural implica; nacer, crecer, reproducirnos y morir y, aunque hay quienes advierten otras etapas a ese proceso, lo claro es que esos mismos ciclos nos demuestran que todo lo que se prepara arando la tierra y se siembra cuidando dicha cosecha, nace como fruto, lo que quiere decir, que si hacemos una observación juiciosa de dichos procesos en nuestras vidas, la mayoría de nuestros actos se están sembrando en las existencias de los demás y por ende generarán algunos frutos, incluso hasta contrarios a los que podríamos estar esperando. Vale la pena por ello que seamos mas observadores y a la vez que en dichas reflexiones nos ocupemos de aplicar las mejores enseñanzas para nuestro día a día.

Una perla anónima nos recuerda que, “los tiempos difíciles ahuyentan los amigos falsos”. 

Cuentan que cuando el niño le dijo a su madre que por qué le insistía tanto en cuidar las acciones del presente ya que estas constituían el futuro, esta le mostró una semilla que estaba en su mano y luego le preguntó al chico si sabia que era. Por lo cual cuando este le dijo que era una simple semilla ella le cuestionó: – será una hermosa flor pues en la vida todo lo que parece insignificante guarda algo de nuestras existencias y además no olvides que lo que sembramos recogemos.

Si aprendiéramos un poco de la naturaleza seguramente aplicaríamos algunas de sus muchas enseñanzas en nuestras vidas y tendríamos además en cuenta estas para nuestras propias relaciones. Y es que contrariamente a ello intentamos actuar de forma contradictoria a lo que ella misma nos enseña generando depredación, contaminación y en algunos casos lentamente hasta nuestro propio exterminio.

El Texto de Textos nos revela en II de Crónicas 14.11, “ayúdanos, oh Señor Creador nuestro, porque en ti nos apoyamos, y en tu nombre venimos contra este ejército. Oh Creador, tú eres nuestro Padre Celestial; no prevalezca contra ti el hombre”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                          COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!