La vida esta plagada de pequeños actos que incluso se van presentando sin darnos cuenta, sin embargo esa suma de continuos actos, son realmente los que consolidan nuestros pequeños o grandes logros. Lo triste es que aun reconociendo estos desafortunadamente descuidamos esos pequeños actos que sumados hacen que al final digamos o no, si nuestras vidas valen la pena, explicando en algunos casos que fueran otras circunstancias las que nos llevaron a dichos resultados cuando cada ser humano tiene en su voluntad y en la forma como la use la posibilidad de experimentar aquellas cosas que consolido desde sus palabras, pensamientos y lógicamente sus continuos actos, algunos de los cuales denominados hábitos.

Una perla de Seneca nos reitera, “si estás libre de enemigos porque a nadie hiciste injuria, no faltarán otros que lo sean por envidia”.

Cuentan que cuando el arquitecto escuchó como uno de sus obreros denigraba de su trabajo e incluso del pago que le daban frente a la poca laboriosidad de quienes eran sus jefes, este le llevó a un lado y allí le invitó a que tuviera la siguiente reflexión: – ten en cuenta que en el día a día todos estamos edificando nuestra propia casa, estemos o no concientes de ello y la diferencia de cómo se edifican nuestras vidas, es los tipos de materiales que usamos, ya que si dejamos que pensamientos malos y baratos consoliden nuestras existencias tendremos unas viviendas verdaderamente pobres.

Analogia que nos sirve para comprender que nuestras vidas cual construcciones se consolidan con cada acto y pensamiento con los cuales interactuamos, de alli que estos como ladrillos van consolidando las habitaciones en donde vivenciamos nuestras relaciones y realidades, lo que quiere decir que si sentimos que ese hogar en el que habita nuestro espíritu, no vale la pena, es porque hemos venido construyendo con con simientos y materiales de mala calidad.

El Texto de Textos nos revela en Juan 5:39, “escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                            COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!