Hay quienes suponiéndose graciosos intentan molestar a los demás recibiendo por ello en algunos momentos el beneplácito de ciertas personas, sin embargo esos mismos seres ante chistes similares pero dirigidos a ellos, no aplauden estos de la misma forma, ya que a muy pocos seres humanos les gusta que se burlen de ellos, es más, aunque se aplauda este tipo de acciones, todos sabemos que son incoherentes debido a que no deberíamos hacer sentir mal a nadie y menos disfrutar de saber que esa otra persona se ha molestado. Si queremos ser chistosos deberíamos evitar generar humor gracias a la desdicha de otros y más bien ocuparnos de llevar alegrías a quienes están tristes.

Una perla anónima nos dice: “es mejor tener menos para tener mas”.

Cuentan que cuando el odiado profesor ingresó al salón para realizar el examen final que regularmente perdía la mayoría de sus alumnos, este abrió el cajón de su escritorio en donde uno de sus estudiantes había dejado un enorme sapo, el cual no asustó al maestro por el contrario lo llevó a decir: – hoy solo haré tres preguntas y dos de ellas tendrán un valor del sesenta por ciento y la ultima la más fácil, el cuarenta por ciento para quienes escriban el nombre de quien puso el sapo en mi escritorio.

Y aunque probablemente todos los educandos terminaron escribiendo el nombre de quien en su momento aplaudieron como alguien chistoso, lo cierto es que queda demostrado que como parece natural en la vida, primero nos aplauden y luego nos acusan, lo que nos invita siempre a actuar coherentemente para evitar este tipo de molestias.

El Texto de Textos nos revela en Juan 14:21, “el que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!