Con el paso de los años se ha demostrado que aunque existen algunos factores que favorecen la inteligencia humana, lo cierto es que tambien existen algunas personas que cuentan con mayores capacidades que otras, no tanto por factores físicos especiales sino porque hay quienes le dan un mejor uso a esta valiosa herramienta, no tanto para beneficios particulares sino porque colocan ese don al servicio de todos. Eso sí por el otro lado también están los que basándose en la falta de esta y en sus ignorancias, cometen una serie de torpezas y atropellos que incluso no se pueden comparar con el comportamiento de ningún animal, lo que nos invita siempre a buscar que nuestros conocimientos, sean muchos o pocos, estén en beneficio del bienestar general y de la vida.

Una perla de Sthendal nos dice que, “el hombre poco claro no puede hacerse ilusiones, o se engaña a sí mismo, o trata de engañar a otros”.

Cuentan que en las cotidianidades de Mark Twain dejó entre sus muchos textos y reflexiones esta que vale la pena que hoy tengamos en cuenta: “el hecho de que el hombre sepa distinguir entre el bien y el mal, demuestra su superioridad intelectual respecto de las otras criaturas, pero el mismo hecho de que pueda hacer el mal, demuestra a la vez su inferioridad moral hacia cualquier otra criatura que no pueda hacerlo”.

Y es que tristemente todo parece indicar que no sabemos darle el mejor uso a nuestra inteligencia, pese a que esta se convierte en una herramienta fundamental para la mejoría no solo de nuestra especie sino de la vida en este planeta, el cual necesita que usemos esas capacidades para el bienestar de todos y no para beneficios particulares egoístas.

El Texto de Textos nos revela en Eclesiastés 11:10, “quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                          COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!