Estamos hasta el cuelo en esta sociedad de consumo, por lo que podría creerse que en vez de consumir productos, regularmente nos dejamos consumir por estos y nuestros pensamientos. Lo que quiere decir que asi como sucede con los alimentos que consumimos a diario y que deben nutrir nuestro cuerpo para mantener la armonía del mismo, necesitamos consumir una serie de pensamientos y reflexiones positivas y prospectivas que deben apoyar esa labor nutricional y a la vez darle a nuestras existencias renovadas motivaciones para enfrentar todas las inquietudes que externamente a diario combaten nuestras mentes y que deben ser superadas, de lo contrario, algunos estados de ánimo como la depresión, que se enquistan en nuestros seres van poco a poco contaminando otras partes de nuestros seres, hasta enfermarnos. Entendamos entonces que somos seres integrales.

Una perla de Albert Camus asegura, “siempre se hacen ideas exageradas de lo que se desconoce”.

Cuentan que en una cotidianidad el médico reviso cuidadosamente a la mujer que aducía no entender el por qué estaba tan enferma, si durante muchos años tenia un estilo de vida saludable, que consistía en hacer ejercicio diario y alimentarse sanamente incluso consumiendo pocas grasas, azucares y nada de comida chatarra, por lo que una vez la revisó y le escuchó, el galeno le dijo: – la salud no es el resultado solo de lo que se come, sino también de lo que se piensa.

Y es que nos cuesta comprender que no solo somos un cuerpo físico que necesita retroalimentarse de todo aquello que por sus diarias labores consume en cuanto a proteínas, calorías y demás nutrientes, sino también que nuestra mente se debe retroalimentar de todo tipo de pensamientos positivos y sanos que le den las fortalezas y motivaciones para seguir avante.

El Texto de Textos nos revela en Jeremías 29:11, “porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice el Creador, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                          COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!