Hay quienes prefieren guardar y callar con respecto a las molestias que se generan a diario con sus próximos, sin darse cuenta que por más que evitemos llegará el día en que nuestro propio ser explotará, debido a que no puede acumular más esas situaciones, llevándonos con ello incluso a un estado de enfermedad en donde ya no sabemos exactamente que fue lo que sucedió para estar así. Desde esa perspectiva lo ideal siempre será que dialoguemos con nuestros seres cercanos al respecto de aquello que nos esta molestando y que encontremos a su lado la forma de no cargarnos con ese tipo de situaciones, mientras a la vez crecemos para lograr una mejor convivencia y por ende un estado de paz interior en donde si algo nos afecta, no nos infecte.

Una perla anónima afirma que, “necesitamos caer de espaldas para poder empezar a mirar hacia arriba”.

Cuentan que en una cotidianidad la hija llegó derrumbada a casa de sus padres pero prefería no hablar de ello, por lo que se encerró en su antiguo cuarto a llorar, sin permitir el ingreso de nadie. Al día siguiente cuando salió del cuarto queriendo marcharse sin mediar palabras con sus progenitores, su madre la tomó de la mano y le invitó a desayunar mientras le reiteraba: – bien sabes la importancia de decir lo que sentimos o de lo contrario esos silencios nos harán ruido en nuestro ser interior con sus ecos por toda la vida.

Hay momentos en que preferimos guardar silencio sin darnos cuenta que en nuestro ser interior algo esta pasando y que esas turbulencias que afectan todo nuestros sistemas y se expresan a través de nuestras emociones nos están llamando la atención no solo para que las evacuemos ojala a través del dialogo sino también para que las sanemos.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 8:28, “sabemos que a los que aman al Creador, todas las cosas les ayudan a bien”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!