Algunas personas aprenden a tratar a los demás como aspiran ser tratados ellos mismos por esos otros y por lo tanto, se convierten en seres verdaderamente fraternales, incluso, desde esa posibilidad que se nos brinda a diario, ellos intentan agradar a todos los seres con los cuales se cruzan proyectando no solo lo mejor de si mismos, sino las cualidades que encuentran en esos otros seres imitándolas. Se trata por ende de motivar a esas personas que regularmente nos quieren contagiar de sus rabias y molestias para que degusten de sus vidas y a la vez de promover el  hacerles algunas recomendaciones a estas para que utilicen mejor palabras que realmente generen reflexiones positivas en todas las personas con las que coexistimos y no, como sucede regularmente, que se generen a nuestros alrededores desmotivaciones debido a frases llenas de juzgamientos e incluso de resentimientos.

Una perla de Benjamín Franklin afirma, “si quieres conocer el valor del dinero trata de pedirlo prestado”.

Cuentan que cuando entregaron las calificaciones en el colegio, un padre y una madre de dos niños, diferentes, recibieron estas, no con mucho agrado, ya que allí les decían que sus hijos eran los que menos rendían en dicho grupo. Por lo que el padre de uno de los chiquillos molestó, apenas salió del salón con esas notas llamo a su hijo, que estaba jugando en el parque y le dijo de forma despectiva: – si no estudias terminaras como ese pordiosero. La madre del otro menor que también había recibido dichas observaciones y que casualmente también salió a buscar a su hijo  que jugaba allí con sus otros compañeros, le llamo y le reconvino con una visión prospectiva: – si estudias más, podrás mejorar el mundo para personas que como ese pordiosero no tienen tus mismas oportunidades”.

Los psicólogos hablan de parafraseo como una oportunidad que tenemos las personas de decirle a los demás y a nosotros mismos, algunas cosas, pero desde una perspectiva más positiva, prospectiva, siendo más amables y fraternales en la búsqueda de motivar a esos otros seres que nos escuchan para que trasformen sus vidas.

El Texto de Textos nos revela en Romanos 5:3, “sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor del Creador ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!