Es sano el buscar vernos cada día mejor, pero no por ello podemos enfatizar más en unos temas especialmente de carácter estético y descuidar otros que incluso nos pueden perjudicar en nuestro crecimiento interior integral que es esencial para nuestro ser. Somos cuerpo, mente y espíritu lo que quiere decir que debemos buscar una armonía entre todo nuestro ser el cual necesita estar sano y ojala en forma. En el caso mental por ejemplo necesitamos alimentarnos de relaciones armónicas que nos llenen de tranquilidad y motiven nuestro ser espiritual para poder encontrar interrelaciones fraternales en donde nos sirvamos los unos a los otros. Se trata entonces no tanto de vernos como los mejores, como si de sentirnos mejores seres humanos de esos que aportan al beneficio común y no tanto de aquellos que apartan y les importa muy poco cómo están los demás.

Una perla de Antonio Machado afirma: “solo a las palabras de amor, es a las que les sienta bien un poquito de exageración”.

Cuentan que cuando la esposa llegó a su casa y le mostró a su marido el nuevo jabón natural que había comprado para rejuvenecer su piel, este tomó el producto y con algo de ironía le dijo: – estamos en un mundo en el que la comida tiene demasiados químicos y sin embargo no nos importa, mientras que por el contrario productos como el jabón, se hacen ahora de avena, miel y vitaminas como si pudiéramos comernos este.

Y es que aunque no estamos descalificando el cuidado de la piel, si estamos insistiendo en tener en cuenta que así como vamos descubriendo que algunos químicos le hacen mucho daño a nuestro rostro por ejemplo, también debemos tener en cuenta lo que hacen estos cuando les ingerimos, siendo necesario que también enfaticemos más en consumir esta serie de productos naturales que no solo rejuvenezcan nuestra piel sino todo nuestro ser.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 92:1, “bueno es alabarte, oh Creador y cantar salmos a tu nombre, oh Altísimo; Anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad cada noche”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                             COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!