Hay personas que gracias a una vida disciplinada entrenan a diario para cierto tipo de actividades y prueba de ello es que logran los objetivos que se proponen. Bien se dice que la vida necesita de pequeños actos y continuos actos para alcanzar nuestros logros. Sin embargo hay otras que suponen que alcanzar ciertas metas es simplemente producto de la suerte y que por ello pueden enfrentar estas bajo el supuesto que todo saldrá bien, llevándose la sorpresa posterior que contrario a lo que pensaban la vida nos invita a entender sus procesos y que dentro de ellos debemos prepararnos concienzudamente para afrontar cada vez mayores retos. Así las cosas debemos prepararnos, planear, esforzarnos, entrenarnos para poder no solo asumir las tareas que a diario se nos exigen, sino para poder ser mejores personas.

Una perla de Atahualpa Yupanqui afirma que, “la guitarra antes de ser instrumento fue árbol y en él cantaban los pájaros, la madera sabia de música mucho antes de servir de instrumento”.

Cuentan que en una cotidianidad el sedentario hombre fue invitado por sus vecinos a participar en una carrera, corta según ellos, en donde esperaban celebrar el aniversario de ese barrio, por lo que aunque esta persona se motivo a correr, otro vecino que era médico le dijo: – hay personas que corren o hasta hacen estas actividades como caminatas muy motivadas mentalmente pero que al participar en ellas, sin haber construido una disciplina deportiva diaria, ni entrenar, se enfrentan a todo un reto para su cuerpo en esos aparentes cortos kilómetros y por ello algunos de ellos al final, solo consiguen problemas de presión y en algunos casos hasta una fatiga que les genera desmayos o hasta la muerte.

Vale la pena que comprendamos que si anhelamos participar en algo debemos estar dispuestos a prepararnos y a comprender que nuestro ser en general y especialmente nuestro cuerpo requiere a través de un proceso de entreno el prepararse para esa meta o de lo contrario es probable que no solo se fracase en el intento sino que además se generen otro tipo de consecuencias incluso letales.

El Texto de Textos nos revela en I de Corintios 10:6, “más estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                 COTIDIANIDADES…                                                                                    ¡nos trasformaremos!