Tenemos una tendencia a obstinarnos y apegarnos a algo, incluso a una serie de ideas u opiniones que nos llevan a la vez a asumir posiciones radicales al respecto de creencias que si bien pueden tener algo de peso no deben ser vistas como verdades absolutas, ya que nos impiden entender la posibilidad de otras posturas. Lo curioso del mundo de los apegos y de aferrarnos a ideas, es que desde pequeños nos forman y programan para que asumamos esa serie de propuestas que nos llevan a creernos dueños de todo, cuando quizá deberíamos percibirnos como mayordomos de la misma nada. Por lo que si queremos tener reflexiones profundas al respecto de nuestros apegos, deberíamos aprender a degustar de las cosas sin presuponer que sin esos objetos nuestras existencias pierden su sentido.

Una perla de Rousseau afirma que, “el hombre que más ha vivido no es aquel que más años ha cumplido, sino aquel que más ha experimentado la vida”.

Cuentan que en el libro Anatomía del Espíritu de Caroline Myss se puede encontrar información detallada sobre lo que la autora llama los siete centros de poder del cuerpo. Estos centros son importantísimos reguladores de la circulación de la energía vital ya que representan las principales baterías biológicas de nuestra biografía emocional. Para ella “la biografía se convierte en biología” por lo que sus lectores aprenderán en dichas líneas la forma de evitar que sus afectos o apegos, o la energía negativa de otras personas, le agoten su propia energía. Allí también se encuentran mensajes para fortalecer nuestro sentido de identidad y para evitar los falsos símbolos del poder, como el dinero, el sexo y la autoridad externa, logrando que estos no erosionen nuestras capacidades intuitivas.

El concepto de apego que regularmente domina nuestras búsquedas mercantiles nos lleva a querer adueñarnos de todo y hasta de todos, cuando regularmente no somos siquiera dueños de un cuerpo en el que hemos depositado nuestras existencias, lo cual nos debería denotar que es el desapego el principal tema a trabajar.

El Texto de Textos nos revela en Job 22:26, “porque entonces te deleitarás en el Omnipotente, y alzarás al Creador tu rostro”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                            COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!