Se dice que hoy por hoy nuestros medios de información abusan tanto de la sátira que nos han llevado a convivir con ella, haciendo por ende que esta ya sea tan común que como seguidores terminamos sufriendo de falta de identidad y sentido de pertenencia hacia nuestro nación y sus lideres. Y es que se cree que esa generalización que presupone que en nuestros entornos casi todo es malo y corrompido nos lleva a no creer en nada ni en nadie. Y aunque no podemos negar que algo de esa sátira es más que necesaria, es tan bien importante revisar si esta, se encuentra impregnada de una frecuente ironía o hasta de una descalificación que hace que toda esa parodia o burla, sea vista ya no como una exageración, sino que sea entendida como la realidad. Así que como todo en la vida se necesitan términos medios de esos que posibiliten la armonía, debemos entender que de esos chismes y chistes solo debemos tomar lo que sea más útil.

Una perla anónima nos comenta que “el secreto para aprender mucho en la vida, no es ser el más listo, sino el menos perezoso”.

Cuentan que en una cotidianidad la leída profesora cansada de escuchar cómo uno de sus compañeros de escuela no hacia más que expresar sátiras y criticas al estado y a quienes lo lideraban, expresándole esos mismos pensamientos a sus alumnos, quienes incluso sin saber replicaban en sus entornos esos comentarios infundados, referentes a la corrupción de su país, aprovechó la reunión de docentes y escribió un epigrama al respecto de Nerón y la corrupción, el cual decía: “Nerón quiso que Roma fuera honrada: así pudo robar él solo”.

Y aunque no todos comprenden que un epigrama es una composición poética muy breve que expresa un solo pensamiento principal en ocasiones usando una sátira de forma ingeniosa, es claro asumir que el sarcasmo conlleva al desdén, por lo que la sátira hay que saber en dónde y cuándo usarla o de lo contrario se convierte en una forma de vida a la cual no todo el mundo le prestara atención y más bien terminará siendo todo descalificado.

El Texto de Textos nos revela en Filipenses 4:5, “vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!