Todos los días adquirimos diversos tipos de conocimientos y gracias a ellos podemos o no tomar nuestras mejores decisiones e incluso generar trasformaciones en nuestras necesidades y propósitos. Se trata eso sí de revisar a diario, hacia dónde nos estamos guiando con la búsqueda de satisfacer algunos anhelos que quizá no hacen parte sino del mundo de las ilusiones, esas que alteran nuestras diarias elecciones, logrando con ello limitar nuestras opciones. Lo ideal entonces tiene que ver con disfrutar de toda esa diversidad de propuestas que nos ofrece a diario la misma creación y comprender que gracias a ese alto cúmulo de opciones, es que no solo vale la pena coordinar nuestras voluntades, sino aprender a complementarnos con nuestros próximos buscando esa armonía de la cual nos da ejemplo el mismo universo.

Una perla anónima nos pide, “el no tomar decisiones permanentes debido a emociones temporales”.

Cuentan que cuando le preguntaron al líder al respecto de cómo suplir algunas necesidades para su comunidad y como estas desencadenaban algunos comportamientos y que él expresaba debían trasformar su comunidad, este dijo: – la necesidad es parte de nuestros satisfactores más esenciales incluso del flujo de esta Creación, la cual en el fondo nos incentiva a vincularnos con el otro o por lo menos a intentar identificarnos con él, entendiendo que es diferente y que ese impulso evolutivo se expresa de diferentes formas en busca de satisfacerle.

Y aunque quisiéramos, no existe una forma de vivir única y perfecta, más sí debemos tratar de buscar todo tipo de propuestas que sean útiles para nuestro bienestar, que es general y que con ello, se den los escenarios posibles en donde cohabitemos armónicamente, buscando por ello el apoyo de esos nuestros próximos, especialmente de aquellos que por sus pasos coherentes nos denotan el camino correcto, ese mismo que va denotando también nuestras potencialidades.

El Texto de Textos nos revela en Colosenses 1:25, “para que anuncie cumplidamente la palabra del Creador, el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!