A medida que avanzamos en la vida y se acercan los años de la vejez parece que nos vamos dando cuenta de todos los descuidos que tuvimos en nuestra juventud y los cuales nos llevan a que en dichos años de senidad tengamos que soportar un cuerpo bastante deteriorado, una mente llena de recuerdos algunos no muy gratos y unas relaciones complejas en donde parece que ni nosotros nos soportaremos. Razón de peso para trasformar nuestros actuales hábitos ojala si estamos a tiempo para que esos días a los cuales tanto se les teme socialmente y que parece muchos jóvenes no quieren llegar a vivenciar, sean realmente productivos, no solo para esas personas que se hacen adultos mayores, sino para la sociedad que debería aprovechar toda esa sabiduría que tienen estos para valorarles como verdaderos centros de sapiencia.

Una perla anónima nos reitera que, “el mundo no es tanto del que se levanta temprano, sino más bien del que es feliz al levantarse”.

Cuentan que cuando el inmigrante llegó como ilegal al país del extranjero que tanto soñó pisar y fue llevado a un juez para deportarle, este le expresó a dicha autoridad que si lo expulsaba a él y a otros tantos de dicho país podría matar con ello a varias personas. Por lo que cuando le preguntó el juez lo que este hacia, él le dijo: – somos un grupo de caminadores sí, de personas que estamos prestos a acompañar con mucho amor y paciencia a todos esos viejos que ustedes tienen y a quienes sus hijos solo pueden verles cuando vienen a pagar nuestros servicios. Incluso – concluyó el hombre –  después de atender a tantos ancianos ahora soy experto en diferentes temas de interés para ellos con los que los hago sentirse vivos.

Hay quienes aseguran que cada vez se necesitaran más de estos cuidadores a los que profesionalmente llaman gerontólogos, pero que a nivel de compañía para estos adultos mayores son verdaderos apoyos para pasar esos días de enfermedad y soledad en donde solo parece que se espera la muerte.

El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 1:25, “mas la palabra del Señor permanece para siempre. m Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!