Hay quienes consideran que la verdad es relativa, sin embargo esta demostrado que la mentira provoca un gran esfuerzo para la persona que debe crear esta para poder inventar una excusa, lo que demuestra que no es esa perspectiva la más cómoda, por el contrario, el mentiroso va descubriendo que todo lo que dice y todos los hechos falsos que se suman a su malversación, están comprometiendo su propio futuro para siempre. Pero con todo y eso hay quienes creen que el mentir tiene ventajas; tantas que hasta lo hacemos de forma espontánea como si estuviéramos respirando o sudando. Así es como en esa lista debemos incluir a los que lo hacen para quedar bien, para excusarse, para obtener lo que quieren, para no perder ciertos derechos, para dar una mejor imagen de sí mismos, para no ofender o hacer sufrir a otras personas con la verdad, porque no saben o no pueden decir que no o para postergar decisiones, por temor al rechazo o al castigo, en fin, quizá lo importante es advertir que la mentira es la peor opción.

Una perla de Disraeli afirma que “el tiempo es el mejor médico”.

Cuentan que en una cotidianidad, ya cansada la esposa de escuchar las mentiras del esposo que cual mitómano él mismo se creía, pese a que era tal la suma de estas que ya era imposible ocultar que difícilmente podía hablarle con la verdad incluso a ella, frente a los diferentes y diarios diálogos. Esta lo llevó a que caminaran por el parque y ya allí a solas le dijo: – la mentira y el engaño tienen fecha de caducidad al final todo se descubren y al mismo tiempo rompen la confianza, la cual muere para siempre.

Se dice que por algo que parece no tener explicación coherente los seres humanos somos unos redomados mentirosos, que necesitamos aparecer lustrosos ante los demás para que nos acepten y que por ello, crearnos nuestras propias fabulaciones para que no detecten que mentimos. Sin embargo también esta demostrado que no hay nada mejor que el sabernos honestos con nosotros mismos y lógicamente con los demás.

El Texto de Textos nos revela en I de Corintios 13:12, “ahora vemos por espejo, oscuramente”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!