Todas las comparaciones son odiosas se dice, aunque en ocasiones es sano hacerlas pero ojala relacionándonos más con esas personas que consideramos conviven en peores condiciones que las nuestras y seguramente con esa nueva mirada valoraremos un poco más, todo lo que tenemos y los muchos dones que la Creación nos ha otorgado, pero que nosotros no queremos reconocer. Incluso si lo que buscamos es compararnos con los que consideramos están mejor que nosotros, podemos denotar que ellos a diferencia nuestra, reconocieron ese don especial y lo trabajaron con más pasión y amor. Y aunque no faltará quien concluya que todo es cuestión de suerte, tarde o temprano comprendernos que todo es cuestión de esfuerzo.

Una perla de Schopenhauer nos expresa que, “nadie es realmente digno de envidia”.

Cuentan que cuando el artista famoso visitó a una parte lejana de su familia, allí, uno de sus primos cargado de envidia le dijo, que para él siempre las cosas habían sido fáciles, no solo porque nació en una ciudad capital, con unos padres que lo educaron y apoyaron en todo, sino que además tenia el carisma que le faltaba al resto de la familia. Así que el cantautor lo abrazó y le dijo al oído: – me gustaría entendieras que desde hace años practico aquellas palabras que me enseñó un profesor y es que ya que no existen los negocios fáciles, existen personas que con su esfuerzo y persistencia convierten una pequeña idea en un gran negocio.

Y aunque puede sonar petulante esa respuesta, lo cierto es que hay seres humanos que se esfuerzan tanto, con todo corazón que hacen pensar, que todo es más fácil, cuando realmente no es así. Y aunque si nos comparamos con otros seres, es probable que nos sintamos o más desafortunados o realmente plagados de suerte, lo cierto es que cada uno debe recorrer el camino que le propone la vida, siempre con el mayor deseo de disfrute.

El Texto de Textos nos revela en Efesios 5:8, “porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de luz”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!