Se asegura que estamos inmersos en un mundo de luz, de energía, pero sim embargo en ocasiones pareciera que primara más la oscuridad, la cual para algunos físicos no existe, ya que según su teoría lo que denominamos oscuridad no es otra cosa que ausencia de luz. Lo importante quizá de dicha reflexión es el pensar al respecto de nuestras ausencias para poder integrarnos cada vez más a esa luz que tanto anhelamos y de la que parece tenemos destellos, que sin embargo no reconocemos por enfatizar más nuestras miradas en esos entornos de oscuridad que si bien atraen nuestra percepción, no deberíamos enfocarnos tanto en ellos. Ya que esta demostrado que un pequeño rayo de luz ilumina así sea tenuemente grandes espacios.

Una perla anónima nos recomienda “tener cuidado de aquellos que en sus labios predican mucho del Creador pero con sus actos lo olvidan”.

Cuentan que en una cotidianidad el entrenador de canarios le explicó a su hija que el hecho de mantenerlos a oscuras y encerrados tenia un propósito, así a ella le pareciera injusto y un despropósito, ya que para su entrenamiento, especialmente de los canarios macho, se requería mantener a estos en un entorno con muy poca o escasa luz para que su concentración en el canto sea cada vez mayor. Sabiendo que estos lentamente al ser expuestos a la luz durante esos cortos periodos de tiempo van acostumbrándose a cantar a la luz del día y así deleitar el odio de quienes se encuentran cerca.

Y aunque son varios los disfrutes que nos ofrecen estos canarios que se caracterizan por ser pajarillos de colores llamativos, algunos de subidos amarillos o naranjas, muy vivos, no se puede desconocer sus preciosos cantos que llenan de alegría nuestros corazones con su música casi que celestial, por lo que vale la pena aprender que en ocasiones necesitamos aprender de la oscuridad para poder acostumbrarnos a la luz.

El Texto de Textos nos revela en Isaías 9:2, “el pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                        COTIDIANIDADES…                                                                                    ¡nos trasformaremos!