Para algunas personas el concepto de fe tiene que ver con algunos ritos religiosos que sin embargo están revestidos en nuestras creencias de visiones que por el contrario agreden nuestra fe, sin embargo la verdadera fe más allá de esas visiones tradicionales y tiene que ver con una esperanza personal que no solo nos lleva a la dimensión en donde atendemos la existencia de un ser superior sino también en la que al integrarnos a Él podemos alcanzar espacios que sin Él lógicamente no son más que ilusiones o especulaciones. Quizá por ello la fe, implica mucho más que el seguimiento a ese conjunto de principios religiosos, de normas o de comportamientos sociales e individuales para alcanzar dichos anhelos trascendentes, convirtiéndose esta en una determinada actitud vital, puesto que la persona que considera esa creencia y su fe entiende esta como un aspecto importante y esencial de su vida.

Una perla anónima asegura; “si pierdes el miedo no te devuelvas a buscarlo”.

Cuentan que de acuerdo a las investigaciones de la Iglesia católica, se pudo reconocer que en el caso de Vittorio Micheli se dio uno de los milagros más reconocidos, el de la Virgen de Lourdes, haciendo de ese sitio como escenario de milagros al cual cientos de personas con frecuencia acuden para ser sanados. Siendo el caso de este joven cazador uno de tantos. Historia ocurrida en la década de los sesenta cuando fue admitido en el hospital de Verona, en Italia, luego de sufrir terriblemente de su cadera debido a un tumor maligno, canceroso y un sarcoma. Se dice que cuando Vittorio llegó a Lourdes su articulación estaba muy mal. Así que aunque no pudo acompañar muy bien su peregrinación, se bañó con el agua de Lourdes y a su regreso, cuando volvió al hospital militar al efectuársele los nuevos controles, inexplicablemente se encontró sanado.

Lo complejo de esta historia es que meses después el estado general de Vittorio no solo mejoro sino que además los exámenes denotaron una reconstrucción ósea, con lo que no solo cesaron los dolores sino que él pudo andar bien. Con lo cual no estamos promoviendo, ni el lugar, ni sus milagros, sino invitando a que reflexionemos en la importancia de la fe.

El Texto de Textos nos revela en el Salmo 84:4, “bienaventurados los que habitan en tu casa; perpetuamente te alabarán”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                    ¡nos trasformaremos!