Mucho se habla al respecto de la felicidad, pero regularmente la felicidad la hemos convertido en una meta a la que lógicamente los seres humanos queremos llegar, aunque todos tenemos diferentes pensamientos al respecto de lo que significa el sentirnos felices. Lo importante entonces para reflexionar en estos momentos, es que hemos confundido la felicidad con un estado al que buscamos y no en el deguste cotidiano de todo lo que nos acontece. Y es que seguir viendo la felicidad como un resultado, nos lleva a depender de expectativas, las que a su vez poco o nada tienen que ver con el día a día en donde podemos lograr esa felicidad sintiéndonos bien con lo que nos acontece a cada instante, ya que vale la pena entender que la felicidad es un camino y por lo tanto la clave para mantenernos felices es asumir ese estilo de vida saludable.

Una perla anónima nos dice que, “el dinero solo hace personas ricas, el conocimiento solo las hace expertas, pero es la humildad la que hace grandes seres humanos”.

Cuenta una fábula que en una cotidianidad un cachorro perseguía su cola con insistencia, asumiendo que al cogerla, tomaría con ella la felicidad. Esa que había escuchado, se encontraba en ese lugar del cuerpo de los caninos. Sin embargo su fiero abuelo, que le observaba se acercó y le dijo que aunque él hizo lo mismo por un tiempo, ello era un error, ya que cuanto más intentaba un perro alcanzar su cola, más se alejaba esta de él, pero por el contrario, según la opinión del viejo perro, cuando él dejó de buscarla y se dedicó a sus diarios asuntos, descubrió que era la cola la que le perseguía, así que lo ideal es aceptar que la felicidad no se alcanza, nos acompaña si se lo permitimos.

Es de suma importancia comprender que mientras más nos afanamos por perseguir la felicidad todo parece indicar que esta, más, nos es esquiva, siendo necesario para ello disfrutar de todo lo que nos acontece, alejándonos un poco de tantas expectativas que simplemente nos generan desilusiones y en algunos momentos, depresiones.

El Texto de Textos nos revela en I de Pedro 5:7, “echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                    ¡nos trasformaremos!