Parece que en algunas comunidades sus lideres enfatizan más en que se invierta en a construcción de grandes y muy seguras prisiones estatales y no tanto en la educación de las nuevas generaciones, entendiendo que esta debe ser de calidad y ajustada a las reales necesidades del estado o de lo contrario por más que se inviertan en cárceles estas, no van a dar abasto. Se trata por lo tanto de comprender que la prevención de todo tipo de conflictos sociales incluso de la misma salud pública se inscribe más en la educación que se le debe dar a las nuevas generaciones, que en los altos costos de corregir una serie de comportamientos que si no se hubieran reprogramado en nuestras mentes desde el mismo vientre de nuestras madres, seguramente nos permitirían coexistir en esas sociedades armónicas que tanto anhelamos.

Una perla de Jorge Luis Borges nos comenta: “democracia, es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística”.

Cuentan que cuando le preguntaron al experto sociólogo lo que más le preocupaba al respecto del futuro de su país teniendo en cuenta sus estudios, este expresó: – los resultados de mis investigaciones nos permiten deducir que somos un país con solo unas pocas universidades públicas a las cuales se puede acceder con muy pocos recursos económicos, pero a esos muy pocos centros de educación superior, les quintuplican el número de cárceles construidas, así como la inversión que estas requieren. Por lo que llegamos a niveles de sobre cupo en las mismas. Lo que demuestra que gastamos más en castigar que en educar y hasta podría decirse que como política pública estamos priorizando el formar a las nuevas generaciones menos favorecidas para llegar a esas cárceles y no tanto a las escuelas.

Y aunque parece contradictorio dichos resultados parecen denotar que nuestros gobiernos están un poco equivocados en cuanto a vislumbrar el futuro de sus nuevas generaciones, lo que implica que como ciudadanos y como estado todos evaluemos lo que esta sucediendo y los cambios que debemos hacer desde lo individual para trasformar o colectivo.

El Texto de Textos nos revela en Colosenses 1:12, “con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                            COTIDIANIDADES…                                                                                   ¡nos trasformaremos!