Hay momentos en que algunos de nuestros pensamientos e ideas nos confrontan al punto que pareciera que nos cuesta incluso convertir algunas de esas ideas en acciones cotidianas. Sin embargo quienes entienden del buen funcionamiento de nuestro cerebro aseguran que en esos momentos de confrontación interna, es cuando debemos tomar el control de nuestros seres y si es el caso, omitir todas aquellas ideas que entendamos no nos están ayudando. Incluso, otras personas recomiendan también el distraernos con alguna afición exterior, de esas que tanto nos motivan y hasta hay quienes nos piden que en esos instantes, busquemos meditar, orar, rezar, en fin, buscar esa ayuda exterior mayor que nos posibilite, el no dejarnos guiar ni por emociones y menos por razones producto de sin razones.

 

Una perla de Virsap nos reitera que “tanto consumir nos esta consumiendo como especie”.

 

Cuentan que cuando la esposa le reclamo a su marido por esos espacios de soledad en donde se encerraba en su pieza y se conectaba a escribir en su computador, sin importarle nada más, este le dijo: – si comprendieras que en mi cabeza hay una especie de junta directiva que reúne sin previo aviso a mi niño interior, el cual se opone a mi yo superior, quien a su vez no esta de acuerdo con mis maestros ascendidos y todos estos se colocan en conflicto con mis demonios internos para hacer que muchos de mis pensamientos y visiones casi me enloquezcan, entonces aceptarías que hay que dejar que esas ideas de la junta directiva salgan de alguna forma de mi mente.

Hay quienes comparan la revolución mental que acontece en su mente y que confronta sus pensamientos con una especie de banda de rock en donde cada uno toca su instrumento como mejor le parecen necesitando que llegue un director y cual banda de jazz haga que todos los músicos se ocupen de dar lo mejor de sus interpretaciones pero ahora para lograr una hermosa melodía.

El Texto de Textos nos revela en Efesios 3:5, “misterio que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                           COTIDIANIDADES…                                                                                    ¡nos trasformaremos!