Históricamente los científicos han venido intentando demostrar el funcionamiento de la energía o lo que para algunos es igual, la luz y han sido tanto los avances que dichos experimentos han servido para la teoría quántica generando así nuevas variables para intentar resolver algunos de los grandes dilemas de la física y gracias a esos nuevos postulados se habla del movimiento de algunas ondas y la probabilidad de encontrar a través de ellas nuevas partículas que les componen en un punto determinado para enfocar esos intercambios, logrando denotar con ello que estas ondas interfieren entre sí. Por lo que cada nuevo experimento algunos partiendo de la conocida teoría de las dos rendijas ha logrado determinar el por qué al pasar los fotones por cada una de las rendijas antes de llegar a la pantalla, se generan ondas diferentes que incluso en algunos casos desaparecen debido a la naturaleza misma de lo átomos que le componen y a la forma como estas al integrarse o colapsar se suman o dividen de acuerdo a la mecánica cuántica para así materializar lo que consideramos como realidad.

Una perla Stephen Hawking nos dice que, “uno no puede discutir con un teorema matemático”.

Cuentan que el experimento de Young, más conocido como el de la doble rendija, fue realizado en un intento de discernir sobre la naturaleza corpuscular u ondulatoria de la luz. Se dice que Young comprobó un patrón de interferencias en la luz procedente de una fuente lejana al difractarse en el paso por dos rejillas, resultado que contribuyó a la teoría de la naturaleza ondulatoria de la luz. Posteriormente, la experiencia ha sido considerada fundamental a la hora de demostrar la dualidad onda-corpúsculo, que ha servido de característica para la medicina quántica. Además el experimento también pudo realizarse con electrones, protones, neutrones, produciendo patrones de interferencia similares a los obtenidos cuando se realiza con luz.

Y aunque son teorías no muy fáciles de entender, lo que si esta demostrando con ellas y la ciencia de la quántica como con otros teoremas novedosos es que poco sabemos al respecto del comportamiento normal de la energía o de la luz, como la conocemos, lo que nos invita a no seguir especulando con nuestras ignorancias y más bien dejarnos guiar por esta energía Creadora a la cual nos oponemos al negarla.

El Texto de Textos nos revela en Génesis 1:3, “el Creador dijo: que haya luz, y hubo luz. Al ver el Creador que la luz era buena, la separó de la oscuridad”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                        COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!