Hay quienes comparan las molestias o roces o conflictos que se nos presentan a diario con algunas personas o circunstancias, con el polvo que a diario se acumula en nuestros hogares o entornos y que si no lo limpiamos regularmente, va generando telarañas, moho y en otros casos hasta un enorme deterioro que puede terminar con esos bienes que en algún momento tanto valoramos. Por lo cual cada molestia, roce, choque o conflicto que se nos presenta nos invita a prestar más atención en esa relación y gracias a ese llamado, debemos proponernos construir unos nuevos y mejores acuerdos que hagan que dicha relación logre una mayor armonía, lo que no quiere decir que no se darán mas conflictos sino simplemente que cada vez dialogaremos más y creceremos como personas consolidando acuerdos.

Una perla anónima nos da claridad que, “el amor verdadero, el amor ideal, el amor de alma, es el que sólo desea la felicidad de la persona amada sin exigirle en pago nuestra propia felicidad”.

Cuentan que cuando le preguntaron al creyente al respecto de por qué no tenia conflictos con nadie ni siquiera con los vecinos más complicados de su comunidad, este comentó: – que era claro para sus creencias, la invitación diaria de no dejar que se pusiera el sol sobre ningún enojo, por lo que debía ese mismo día intentar arreglar las cosas, así que gracias a esa enseñanza, comprendía muy bien que contamos con la oportunidad de valorar el giro cotidiano del sol para resolver nuestras rabias o enojos o conflictos y así lograr al nuevo día una nueva oportunidad de relacionarnos mejor con nuestros vecinos.

No podemos perder de vista que todo conflicto tiene una razón de ser y que si lo sabemos entender y por ende asumimos la lección que este nos ofrece a través de su llamado de atención, podremos vislumbrar que ese momento adverso nos sirve para ayudarnos no solo a crecer como seres humanos sino para construir una mejor relación con nuestros próximos gracias a nuevos y mejores acuerdos, así que lo ideal es aprender a construir acuerdos gracias a estos conflictos.

El Texto de Textos nos revela en Efesios 4:26, “airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!