En ocasiones caemos en una serie de circunstancias que siendo inesperadas y en ocasiones chocan con nuestras expectativas pero en el fondo estas nos invitan no tanto a descalificarles y ni siquiera percibirlas como fortuitas y por lo tanto no deseadas, sino que por el contrario a que dejemos que ellas nos cualifiquen y gracias a ese crecimiento que nos aportan estas, entender mejor que todo cumple con un sano propósito si así se lo permitimos y además lo asimilamos. Y aunque en algunas de las comunidades en que cohabitamos se nos habla de la importancia de la planificación, quienes entienden mejor de este termino incluso dejan claro que debemos incluir dentro de dichos procesos de crecimiento a todos esos imprevistos que aunque no concuerdan con nuestros anhelos u objetivos estarán allí y debemos asimilarlos en cada momento que se nos presenten.

Una perla anónima nos expresa: “cuando lo que posees comienza a poseerte a ti, estas en problemas”.

Cuentan que aunque mucho planifica la NASA el lanzamiento de sus exploradores especiales, hay situaciones complejas de descifrar, como las que llevaron al trasbordador Discovery a explotar en el aire, provocando la muerte de todos sus tripulantes o entre otras las que quedaron en el anecdotario debido a que cuando se iba a lanzar el trasbordador Atlantis, dicho proceso se detuvo en su conteo porque una pequeña araña se ubicó en frente del lente de la cámara del trasbordador, dificultando la visión del equipo, en el momento del despesque, deteniendo por lo tanto el lanzamiento.

Desafortunadamente en ocasiones no nos damos cuenta que nuestras expectativas regularmente no concuerdan con la realidad que vivimos, lo que no descalifica esta, sino que por el contrario todo ello nos incentiva para aceptar lo que esta sucediendo e intentar trasformar en nuestro interior, eso que no concuerda para con ello construir aprendizajes y nuevas lecciones.

El Texto de Textos nos revela en Hebreos 12:11, “es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados”.

Aquí y ahora tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!