Nos cuesta mucho el comprender que no somos seres únicos en este mundo sino que como personas cohabitamos con más seres vivos de este planeta. Por lo cual queramos o no entenderlo, nos afectamos directamente unos con otros, sin importar si tenemos o no una relación directa con esas otras personas. Vale la pena por ello, que asumamos el valioso reto de pensar, hablar y actuar de tal forma; que agrademos las existencias de los demás y a través de esa postura, nos permitamos motivar aún más, nuestro día a día para lograr aportarle a este mundo y a nuestros próximos, ya que de alguna manera y gracias a esa suma de acciones es que cada uno de nosotros se hace más que útil. Lo que quiere decir que si deseamos un mundo mejor, debemos considerar todas nuestras fortalezas individuales para que unidas logremos dicho objetivo.

Una perla anónima nos reitera que, “no es que las personas felices sean agradecidas, son las personas agradecidas las que se mantienen felices”.

Cuentan que cuando le preguntaron al experto en temas de coaching, qué era lo que más le había aprendido a su profesor de toda la vida, ese que había muerto hace unos días, siendo éste el que le formó y le dio fama en dichos escenarios de vida, este contestó: – él siempre me recordó que para nuestras coexistencias, no es tan importante el tener en cuenta los pasos que hemos dado o el poder dibujar con claridad los muchos zapatos que hemos usado, como sí las huellas que hemos ido dejando.

Valiosa apreciación que nos debe servir para comprender que con nuestras palabras, pensamientos y acciones, afectamos directamente no solo nuestras vidas, sino las de terceros y, que estos a la vez, pueden no solo infectar las nuestras, sino también convertirse en víctimas de nuestros equivocados pasos.

El Texto de Textos nos revela en Job 37.14, “detente y considera las maravillas del Señor”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                          ¡nos trasformaremos!