Hay que oír a todas las personas pero a la vez identificar bien a quiénes escuchar, ya que no todo lo que nos expresen los otros, es digno de ser tenido en cuenta, lo que quiere decir, que si realmente estamos dispuestos a aprender, debemos estar prestos a escuchar a esas otras personas, evitando entre otras cosas el descalificarles y más bien cualificarnos nosotros con todo aquello que nos parezca de crecimiento, lo que a su vez nos ayudará en nuestro mejoramiento personal. No es fácil atender a otros y menos entenderles, por lo que a medida que maduramos y crecemos en sapiencia, debemos ir adquiriendo igualmente la habilidad de oír aquello que nos alimente, pero escuchar solo lo que nos nutra. Lo que implica el no recibir nada que nos agreda, moleste y menos incite al error.

Una perla anónima nos recuerda: “la vida es como un espejo si le sonríes te mira sonriendo”.  

Cuentan que cuando le preguntaron al humilde hombre el por qué constantemente llamaba a otros lideres para escucharles y además delante de ellos, hasta se descalificaba pese a que su comunidad reconocía sus saberes y su liderazgo, este explicó: – hasta el más sabio de los Reyes que fue Salomón, necesito de consejeros y quién lo guiará, y él mismo afirmó que por no escuchar a algunas de esas sabias recomendaciones cometió inmensos errores.

Y es que bien se sabe que el que no oye consejos no llega a viejo. Incluso que quién se cree sabio va perdiendo la oportunidad de aprender cosas nuevas por su sordera y además por quedarse en esa soledad sapiente es que va cometiendo nuevos y mayores errores, como a la vez repitiendo los mismos, prolongando no solo sus efectos, sino magnificando estos.

El Texto de Textos nos revela en Juan 14:15, “si me amáis, guardad mis mandamientos”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                        ¡nos trasformaremos!