Desafortunadamente cuando estamos llamados a disfrutar al máximo cada momento presente nos confrontamos frente a expectativas o dejándonos dominar regularmente por la impaciencia, cuando realmente la vida nos esta otorgando allí en ese ahí y en ese ahora, una hermosa lección que nosotros calificamos algunas veces como lesión. En el caso de la paternidad, ello si que es notorio ya que en cada etapa de crecimiento de nuestros hijos queremos hacerles avanzar en todos sus aspectos, cuando la vida nos esta otorgando la maravillosa oportunidad no solo de acompañarles en ese proceso de crecimiento sino de aprender a su lado. Así las cosas más que evocar aquellos instantes fugaces que se fueron y no volverán, lo cual también es válido, permitámonos el abocar para compartir al máximo con todos los seres con los cuales la vida requiere nos interrelacionemos e interactuemos hasta integrarnos.

Una perla anónima explica que, “todos los triunfos nacen cuando nos atrevemos a comenzar”.

Cuentan que cuando la hija se quejaba por toda la bulla que hacían sus hijos, su madre la llevó a un lado para decirle, que seguramente llegaría el día en que se dará un completo silencio en esa casa, pero que ella misma había aprendido ahora como abuela, que aunque en la vieja casa toda estaba limpio y ordenado, e incluso había una eterna calma y se habian ido muchas de sus grandes preocupaciones, ella extraña aquellos días en que disfrutaba tanto de sus hijos que ahora si entendia que aquellos días intensos que vivió no volverán nunca más.

En algunos momentos de nuestras vidas pareciera que no estamos preparados para enfrentar ciertas situaciones que incluso se nos proponen como naturales y tal vez por ello, las desaprovechamos, queriendo incluso confrontar lo que nos esta aconteciendo con expectativas de lo que debería ser, para más adelante darnos cuenta que nos equivocamos y aunque evocamos lo mejor de aquellos momentos, realmente ya es tarde para ello.

El Texto de Textos nos revela en Apocalipsis 22:13, “Yo Soy el Alfa y el Omega, el principio y el fin, el primero y el ultimo”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                    COTIDIANIDADES…                                                                                         ¡nos trasformaremos!