En términos generales a diario buscamos a las personas que consideramos más afines a nuestra personalidad, gustos e incluso tristezas. Lo que hace que ese tipo de posturas se atraigan. Sin embargo lo ideal también es el intentar compartir con nuevas personas en la búsqueda de aprender más, lo que no quiere decir alejarnos de los viejos amigos, como sí, el permitirnos aprender de otras personalidades y crecer con ellas. Se trata de valorar a las personas que tenemos a nuestro alrededor pero también de posibilitarnos el acercarnos a otros seres humanos que quizá por ser diferentes nos complementarán, enseñarán y a la vez guiarán para lograr nuevos objetivos de vida.

Una perla de Víctor Hugo confirma: “ningún ejército puede detener la fuerza de una idea cuando llega a tiempo”.

Cuentan que en una cotidianidad muy preocupada por su hijo la madre le invitó a que compartieran como antes aunque fuera una tarde y que allí se contarán un poco de sus vidas y aunque el hombre acepto la invitación, durante el encuentro hablo muy poco y más bien se denotaba presto a marcharse lo más pronto posible, por lo que la madre le dijo: – creo que debes revisar muy bien el grupo de personas con que interactúas pues estas te han llevado a suponer que no debes comer porque engordas, no lo debes intentar porque fracasaras, no debes amar pues te dolerá luego y hasta no debes vivir porque vives en medio de muertos.

Se nos dice regularmente que de acuerdo a las personas con las que más compartimos, en ello nos convertimos, lo que en parte tiene mucho de razón, pero también podríamos colocarnos en la posición de ser de aquellas personas que asumen el reto de trasformar positivamente sus entornos asumiendo cada vez mejores actitudes, para con estas sembrar nuestro sano ejemplo, ese que aporta y que no tanto nos aparta.

El Texto de Textos nos revela en Lucas 6:44, “porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas”.

Aquí y ahora, tenemos la oportunidad de decidirnos por valorar el aprendizaje que nos ofrecen nuestras…                                                      COTIDIANIDADES…                                                                                       ¡nos trasformaremos!